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Archivo para julio 13, 2010

Es país para viejos

julio 13, 2010 1 Comentario

Sí uno se acerca un poco a la historia, en este caso, a la guerra de Vietnam, o para los norteamericanos, la segunda guerra de Indochina, y para los vietnamitas, la guerra norteamericana, podemos comprender un poco más acerca del comportamiento humano en este tipo de episodios bélicos. Al estudiar a los hombres que han obtenido la honrosa distinción de la Medalla de Honor (Medal of Honor en inglés, incluso existe un videojuego con el mismo nombre) que el ejercito norteamericano entrega a aquellos individuos que han mostrado valentía en riesgo de su propia vida -se entiende un poco más lo anterior al enterarnos que muchos de estos hombres fueron condecorados póstumamente-, y analizamos con cuidado cada caso, encontramos una disyuntiva importante, y es eso mismo por lo que son honrados, el riesgo de su propia vida. La mayoría de los casos en la guerra de Vietnam, fueron a hombres que murieron por su pelotón, y con más exactitud, causados por heridas mortales de granada, producidas por haberse expuesto de manera consciente y directa a tal peligro. Podemos ver el caso de James Anderson, Jr. y Richard A. Anderson, que en sus citaciones en la entrega de la Medalla de Honor, podemos leer casi lo mismo:  “for covering an enemy grenade with his body to protect fellow Marines”; y también tenemos el caso del único mexicano -nacido en el Distrito Federal y posteriormente naturalizado estadounidense- condecorado en la guerra de Vietnam con la Medalla de Honor, de José Francisco Jiménez, que un 28 de agosto de 1969, murió mientras atacaba con valentía, después de hacer un daño considerable al ejército de Vietnam del Norte, destruyendo incluso armamento antiaéreo. Cito el momento de su muerte: “Although he was by now the target of concentrated fire from hostile gunners intent upon halting his assault, Lance Corporal Jimenez continued to press forward. As he moved to attack another enemy soldier, he was mortally wounded”. Y fue así como la vida del Lance Corporal Jiménez terminó en la provincia de Quang Nam.

Con el fracaso de la selección mexicana de fútbol en el Mundial de Sudáfrica 2010, podemos ver que nadie, sin excepción, piensa en el bien común. Si en los anteriores casos mencionados en la guerra de Vietnam podemos ver a individuos, abandonarse a si mismos por el bien del pelotón, ¿por qué entonces en una justa deportiva no sucede lo mismo?, ¿por qué?

Una de las tantas cosas que nos ha enseñado el Mundial de Sudáfrica es la importancia de trabajar en equipo. Ya hemos visto fracasar a estrellas deportivas como Ronaldo, Rooney, Messi, entre otros, porque simplemente no existió una armonía de conjunto. Al igual que en cualquier batalla bélica, un individuo es tan importante como los otros, y eso es lo que hace y constituye a un ejército. Sí volvemos a revisar la historia, uno de los factores que fueron importantes para que los romanos -aparte de su excelsa táctica y sus formaciones precisas- fueran uno de los mejores ejércitos constituidos de la Europa antigua, fue sin duda el orden y la unión entre el ejército y sus generales, en resumen, una vez más, el trabajo en conjunto.

Si analizamos la siguiente frase: todo es cultura, entendemos entonces que el deporte también lo es. Y no es para menos, cuando México adoptó al fútbol soccer como deporte nacional -a través de la historia los deportes han sido esencia y representación cultural-, en otras áreas del país, sin embargo, el béisbol -en el norte es pieza fundamental del acontecer semanal- y el fútbol americano comienzan a tener más seguidores. Pero es en el fútbol en donde la mayoría de la gente se siente identificada. Entonces es por lógica que los recursos humanos abunden en ese sector, sobre todo, en donde los jóvenes pueden tener mayores oportunidades. Pero eso es otra cosa que nos enseñó este mundial de Sudáfrica 2010, que la juventud en México no tiene ninguna esperanza, y que éste es un país para viejos.

México, a diferencia de países europeos como España, Italia o Alemania, no tiene un problema de natalicios. Por ejemplo, en España como en otras naciones europeas, el gobierno ha implementado estrategias urgentes para solventar dicho conflicto, y esa es incentivar a las parejas para tener un hijo, dándoles una cantidad económica considerable mensual como apoyo para la manutención de los infantes. En México, los embarazos no cesan, y esto tiene su lado positivo y negativo. No entraré en detalle acerca del lado negativo, sino en el positivo para tratar el tema desde ese aspecto. Siendo el fútbol soccer el deporte profesional mejor pagado en México, e incluso, de latinoamérica, no está dando los resultados requeridos por una población ávida de victorias y progreso, ¿y por qué es importante dicha población?, porque es ella la que mantiene vigente a este deporte, y porque ya esta cansada de ser derrotada, deportivamente hablando.

En palabras del ex director técnico de la selección mexicana de fútbol, México llegaba al mundial con una de sus mejores selecciones. Y el país entero tuvo esperanza, esperanza que no estaba mal fundamentada si cualquiera revisaba la lista de seleccionados que acudieron al certamen. Pero algo incongruente sucedió durante todo el mundial, y fueron básicamente decisiones del director técnico Javier Aguirre. Parecía estar claro a frenar a la juventud. En primer lugar, en cortar a un joven como Jonathan Dos Santos, que si bien es una promesa, también, es una realidad que le falta madurar, pero aún así, pudo haberlo llevado, y prefirió llevar a un Adolfo Bautista viejo, desencajado y mediocre. Siguió con el joven arquero Guillermo Ochoa, que lejos de ser la imagen publicitaria de la selección mexicana, es un jugador que se ha ganado ser titular en la portería mexicana por sus excelsas actuaciones con el equipo América. En su lugar colocó a un “Conejo” Pérez decadente, demasiado pequeño para cubrir una posición que sólo personas de altura considerable pueden hacerlo, pero parece que México es el único país que manda “enanos” a los tres postes, el otro caso es el conocido Jorge Campos. Muy pocos lo recuerdan pero, el “Conejo” Pérez había tenido una temporada nefasta con su equipo Jaguares, que ya no le quiso renovar el contrato. Después siguió con Javier “Chícharo” Hernández -un joven que ha sido contratado por el ManU y que era evidente su buen momento futbolístico-, sustituyéndolo por un acabado Guillermo Franco. Curiosamente dos jugadores que fueron titulares en la selección mexicana, Pérez y Franco, no tenían contrato con ningún equipo. Y así podemos hablar de los casos de Andrés Guardado, referente en el Depor, y con “Dinamita” Barrera, quién en cada partido demostró merecer la titularidad. De esta manera el seleccionado mexicano fracasó: con el “Conejo” Pérez fallando en un balón casi rutinario en el primer gol de la seleccion argentina y doblando las piernas en el segundo gol, antecedente a un error de Ricardo Osorio; y con un “Guille” Franco carente de tino goleador. Todos ellos pertenecientes a la llamada “gente de experiencia”. Lo increíble aquí es que ninguno de estos individuos tuvo el valor de hacerse a un lado y cederle el camino a uno de sus compañeros jóvenes a costa de si mismos. A costa de ese “sueño” nacional. Ninguno se hizo a un lado por el bien común. Solo importó la gloria personal, y en un equipo, la gloria personal no existe.

Podemos hablar de problemas de fondo, de la directiva, de la Federación, de los dueños, de la mafia que empaña el fútbol profesional en México, del caciquismo, etc. Lo cierto es que en el campo de juego las historias se construyen de manera alterna a eso. Y las decisiones ahí fueron erróneas. Pero hay algo más de fondo, y es eso de lo que carecen aquellos hombres que solo miran la vida para sí mismos, eso que aquellos hombres han entregado en el campo de batalla: la vida propia en beneficio del bien común.

Julio 2010.

Categorías:Deporte
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